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GAC recibe la máxima distinción en Ginebra por su tecnología de motores eléctricos

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GAC ha recibido la máxima distinción del 51º Salón Internacional de Invenciones de Ginebra por una nueva tecnología que mejora la eficiencia de los motores eléctricos. Una innovación que ya está presente en los AION V y AION UT comercializados en España y que permite aprovechar mejor la energía almacenada en la batería.

La tecnología de motores eléctricos, desarrollada por GAC e incorporada al sistema Quark Electric Drive 2.0, ha sido reconocida con la Medalla de Oro con Felicitación del Jurado (Gold Medal with the Congratulations of the Jury).

Se trata de una distinción especialmente relevante dentro del certamen, ya que se concede únicamente después de una segunda evaluación de los proyectos que previamente han obtenido una Medalla de Oro y requiere la aprobación unánime de todos los miembros del jurado.

El reconocimiento sitúa así la tecnología desarrollada por GAC entre las innovaciones más destacadas de esta edición del Salón Internacional de Invenciones de Ginebra.

Una tecnología que mejora la eficiencia del motor eléctrico

La innovación premiada actúa sobre uno de los componentes esenciales de cualquier motor eléctrico: el estator.

El estator es la parte fija del motor encargada de generar el campo magnético que hace girar el rotor y permite transformar la electricidad en movimiento.

Durante este proceso, una parte de la energía se pierde en forma de calor. Por tanto, cuanto menores sean esas pérdidas, mayor será la eficiencia del motor y mejor podrá aprovecharse la energía almacenada en la batería.

La solución desarrollada por GAC busca precisamente reducir estas pérdidas mediante el uso de nuevos materiales.

Del acero al silicio a una aleación amorfa ultrafina

La tecnología de motores eléctricos GAC sustituye las tradicionales láminas de acero al silicio utilizadas en el estator por una aleación amorfa, un material magnético avanzado conocido también como «metal líquido».

Su estructura interna permite reducir considerablemente las pérdidas de energía, aunque hasta ahora existía un importante desafío para su incorporación a la industria del automóvil: su extrema delgadez y fragilidad dificultaban su utilización a gran escala en motores producidos en serie.

La aleación amorfa utilizada por GAC tiene un grosor de tan solo 25 micras, equivalentes a 0,025 milímetros.

Es aproximadamente una quinta parte del grosor de una lámina ultrafina convencional de acero al silicio.

A pesar de ese reducido espesor, el material consigue una inducción magnética de 1,68 teslas y limita las pérdidas energéticas a 5,7 W/kg, alrededor de un 50% menos que el acero al silicio ultrafino.

GAC desarrolla un proceso específico para producir esta tecnología en serie

Las propiedades de la aleación amorfa planteaban un segundo reto: cómo llevar un material tan fino y frágil desde el laboratorio hasta una línea de producción de motores eléctricos.

Para hacerlo posible, GAC ha desarrollado un proceso industrial específico de unión, estampación y apilado.

Este sistema combina diferentes capas del material de manera uniforme hasta alcanzar un espesor de trabajo aproximado de 0,15 milímetros.

El proceso puede realizar hasta 200 operaciones de estampación por minuto y consigue que más del 92% del núcleo esté formado por material magnético, un porcentaje que contribuye directamente a mejorar la eficiencia.

Posteriormente, el conjunto pasa por un tratamiento de impregnación al vacío y secado que garantiza su densidad, estabilidad dimensional y resistencia estructural.

El resultado es una tecnología preparada para la producción en serie y capaz de incorporar a los motores eléctricos un material que hasta ahora había estado limitado principalmente a aplicaciones tecnológicas de altas prestaciones.

El motor Quark Electric Drive 2.0 alcanza una eficiencia máxima del 99,03%

La innovación forma parte de Quark Electric Drive 2.0, el sistema de propulsión eléctrica desarrollado por GAC.

despiece del módulo de propulsión e-Axle del Quark Electric Drive 2.0 de motores eléctricos GAC

En 2025, el China Automotive Engineering Research Institute (CAERI) certificó que el motor Quark Electric Drive 2.0 equipado con un estator de aleación amorfa alcanza una eficiencia máxima del 99,03%.

La medición se realizó con una temperatura de entrada del refrigerante de 35 ± 2 °C y una tensión de 740 V.

Por su parte, el sistema de propulsión completo registró una eficiencia del 94,184% en ciclo CLTC.

Estas cifras reflejan el objetivo de la tecnología: reducir las pérdidas internas del sistema para conseguir que una mayor cantidad de la energía almacenada en la batería termine convirtiéndose en movimiento.

¿Qué supone esta eficiencia para el conductor?

Más allá de los datos técnicos, el desarrollo tiene una consecuencia directa para el usuario: aprovechar mejor la batería del vehículo.

Según GAC, esta tecnología de motores eléctricos puede aportar entre 30 y 50 kilómetros adicionales de autonomía sin aumentar la capacidad de la batería.

Es decir, la mejora no procede de instalar una batería de mayor tamaño, sino de reducir las pérdidas de energía que se producen mientras funciona el motor.

La presencia de esta tecnología en los AION V y AION UT comercializados en España permite trasladar esta innovación directamente a los usuarios de ambos modelos.

AION V y AION UT incorporan la tecnología premiada en Ginebra

El reconocimiento obtenido en el Salón Internacional de Invenciones de Ginebra tiene una relevancia adicional para el mercado español.

La tecnología de aleación amorfa forma parte del sistema Quark Electric Drive 2.0 presente en los GAC AION V y AION UT comercializados en España.

De esta forma, la innovación premiada no se limita a un proyecto experimental o a un prototipo tecnológico, sino que está aplicada en vehículos producidos en serie y disponibles para los clientes.

Para GAC, esta industrialización constituye una parte esencial del desarrollo: transformar la investigación en nuevos materiales y sistemas de propulsión en mejoras que puedan incorporarse a vehículos de producción.

Más de 15 años desarrollando sistemas de propulsión eléctrica

GAC comenzó en 2010 el desarrollo de sus propios sistemas de propulsión eléctrica.

Desde entonces, la compañía ha ido ampliando sus capacidades desde la integración de componentes hasta la investigación de nuevos materiales y procesos de fabricación.

Quark Electric Drive 2.0 es el resultado de esta evolución tecnológica.

Además del estator de aleación amorfa, el sistema incorpora un rotor de alta velocidad fabricado en fibra de carbono, combinando nuevos materiales y soluciones de ingeniería para mejorar el funcionamiento del conjunto.

Un nuevo reconocimiento internacional para Quark Electric Drive 2.0

El premio obtenido en Ginebra no es el primer reconocimiento que recibe esta tecnología.

En 2025, Quark Electric Drive 2.0 fue reconocido por el Congreso Mundial de Vehículos de Nuevas Energías (WNEVC), un encuentro internacional celebrado en China que reúne a representantes de la industria, instituciones y especialistas en movilidad eléctrica.

La distinción recibida ahora en el 51º Salón Internacional de Invenciones de Ginebra pone el foco, además, en otro aspecto fundamental: la aplicación industrial de la tecnología en vehículos producidos en serie.

Una innovación que combina nuevos materiales, procesos industriales y eficiencia energética y que ya forma parte de los GAC AION V y AION UT que se comercializan en España.

Tecnología para aprovechar mejor cada carga

El desarrollo de la movilidad eléctrica no depende únicamente de aumentar la capacidad de las baterías.

También pasa por conseguir que cada componente del vehículo utilice la energía disponible de la forma más eficiente posible.

La tecnología de aleación amorfa desarrollada por GAC sigue precisamente esa dirección: reducir las pérdidas del motor para aprovechar mejor la energía que ya está almacenada en la batería.

Una innovación reconocida ahora en Ginebra que demuestra cómo la investigación en nuevos materiales puede terminar convirtiéndose en algo mucho más sencillo para el conductor: recorrer más kilómetros utilizando mejor cada carga.